La construcción dependerá de una clarificación de los objetivos y de una investigación contextual, y su aplicación deberá ser racional y sistemática para poder generar en quienes la observen relación de credibilidad, calidad y solidez.
Los profesionales deben entender la verdadera naturaleza del fenómeno: lo preocupante no es que deberán pasar buena parte de su vida en la red, lo preocupante es que su vida profesional será la red.
La primera premisa es clara: en realidad, no estamos preguntándonos si es posible el diálogo político en la red, sino haciéndonos una pregunta más de fondo que alude a la falta de madurez de la democracia: si realmente es posible el diálogo político (y basta con escuchar las noticias, asomarse a la prensa o leer crónicas parlamentarias para comprobar que, tristemente, la respuesta es no).
Por qué muchos tienen la extraña sensación que las organizaciones se dedican a difundir mentiras organizativas compartidas sobre la gestión de personas “políticamente correctas”.